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Saber darse la vuelta a tiempo

 

Cuando realizamos una actividad en plena naturaleza, como es el senderismo o el trekking, debemos ser conscientes, entre otras cosas, que lo hacemos en un medio natural cambiante el cual no podemos controlar. Por ello saber evaluar y gestionar los riesgos a los que nos enfrentamos o a los que podemos llegar a enfrentarnos es vital para evitar problemas mayores, siempre sabedores de que el riesgo 0 no existe.

Uno de los riesgos a los que con más asiduidad nos solemos enfrentar es el de no saber darse la vuelta a tiempo. Se suele decir que una retirada a tiempo es una batalla ganada y por lo general la falta de experiencia, de preparación física y la sobrevaloración de nuestras capacidades, no suelen ser buenas consejeras en este tipo de decisiones.

Saber darse la vuelta a tiempoSaber darse la vuelta a tiempo

Son diversos los factores y señales, unos inesperados otros más previstos, que nos avisan o nos van dando pequeñas advertencias de que se acerca el momento de poner fin a nuestra actividad y regresar a casa, sabiendo que nuestro objetivo va a seguir ahí esperándonos unos cuantos días más y muy probablemente sin moverse del sitio.  

Pero antes de vernos en la tesitura de tener que tomar la decisión de darnos la vuelta, antes de emprender nuestra ruta, ya habremos tenido que haber trabajado este apartado para intentar minimizar los problemas y ser conscientes de las dificultades que presenta el reto al que nos vamos a enfrentar, es decir debemos preparar la actividad.

Saber darse la vuelta a tiempo
  • Documentarse e informarse con guías de la zona y de la ruta.
  • Consultar a otras personas que puedan darte información veraz sobre lo que te vas a encontrar.
  • Tener claro el equipamiento que vas a necesitar.
  • Valorar y evaluar sensatamente si tanto tú como las personas que te van a acompañar tienen la experiencia y preparación física necesarias para la actividad a realizar.
  • Conocer las previsiones y las condiciones meteorológicas que se van a dar.
  • Etc…

Este trabajo, hecho en la comodidad de nuestro hogar, debiera ser inherente a toda ruta que nos dispongamos a realizar, por sencilla que pudiera parecer y sin duda, una vez en ella, nos servirá para tomar mejor nuestras decisiones.

Pero aquí no termina el trabajo que estamos obligados a realizar. Una vez en la ruta, mientras que disfrutamos de los parajes que atravesamos, de la compañía y en definitiva de la actividad que hemos decidido realizar, tendremos que seguir estando atentos, y evaluando, cuantas señales nos van dando indicios de la proximidad del nada deseado momento de darse la vuelta.

  • No ir cumpliendo con el horario previsto.
  • Cambios en el tiempo, más nubes, viento…
  • Muestras leves de cansancio o mal estar, tanto tuyas como de alguna persona del grupo.
  • El terreno no se encuentra como era de esperar.
  • Dificultades inesperadas, aunque por experiencia, equipamiento y preparación asumibles.
Saber darse la vuelta a tiempo

Estas son algunas advertencias a las que hay que estar alerta, ya que sin duda están avisándonos de posibles mayores complicaciones.

Saber darse la vuelta a tiempo
  • Cansancio o lesiones.
  • Ser ya la hora prevista para conquistar el objetivo y no haberlo conseguido todavía.
  • Mal tiempo, tormentas, rayos, etc…
  • Terreno en mal estado o inestable.
  • Situaciones o tramos inesperados para los que ni estamos preparados, ni disponemos del material necesario.

Hechos que sin lugar a dudas nos están exponiendo claramente que debemos retirarnos para evitar males mayores.

Es significativo que en una gran mayoría de las complicaciones y los rescates que se producen tienen como uno de los factores que los provocaron el hecho de no haber sabido darse la vuelta a tiempo, incluso antes de salir del coche.

 

Recuerda:

Se prudente, aplica el sentido común y revisa cada poco tiempo por si alguno de estos signos te están avisando.