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Sendimascota

 

Senderismo y montaña con mi perro

 

Cada día más personas se hacen acompañar por su perro al practicar alguna actividad de senderismo o montaña e incluso en el Camino de Santiago, sin lugar a dudas a pocos mejores compañeros de aventura podríamos elegir para compartir nuestra pasión. Ya casi nadie se extraña al encontrarse con algún perro en la cima de una montaña o a lo largo de una marcha senderista, pero hay algunas pautas y observaciones que debemos tener en cuanta si queremos que una agradable jornada no se convierta en una pesadilla tanto para nosotros como para nuestro amigo perruno.

 

 

Preparando la actividad

 

Los perros, como norma general, son animales muy activos que les encanta el contacto directo con la naturaleza y sin duda disfrutan realizando cualquier actividad con nosotros, pero como seres vivos que son es nuestra responsabilidad no exponerles a situaciones, riesgos o esfuerzos que pudieran dañarlos. Por ello, como si de una persona se tratase, antes de meternos de lleno en una actividad debemos tener en cuenta una serie de pautas a seguir.

 

 

Senderismo y montaña con mi perroLa preparación física de nuestro perro es fundamental, no podemos pensar que por salir con él al parque que hay junto a nuestra casa y que allí se de unas carreras ya está preparado para cualquier ruta que nos decidamos a realizar. Además cada raza tiene sus especificas características, no es lo mismo ni tienen las mismas capacidades un Pointer que un Fox Terrier, por ello es importante elegir correctamente la ruta o actividad que vallamos a realizar y que mejor se adapte a nuestro amigo.

Para ellos el medio natural les proporciona un gran número de estímulos a modo de olores y sensaciones que nosotros ni percibimos y que son lo que realmente les hará disfrutar de la ruta. Esta saturación sumada a lo novedoso del territorio que está pisando puede, de no tener una buena comunicación con nuestro perro, hacer que éste debido a su excitación no atienda a ninguna de nuestras llamadas y termine extraviándose, sobre todo si no están acostumbrados a estar en plena naturaleza.

La foto es de nuestro amigo Brieva, autor Guillermo Ibáñez

 

Equipamiento y alimentación

 

Al igual que nosotros nos equipamos con ropa técnica, botas y todo aquello necesario para la ruta que vamos a realizar, nuestro perro no es una excepción. No podemos caer en el error de pensar que nuestro perro está igual de adaptado que los animales que habitan en los bosques y montañas por las que pasaremos. Es importante prepararle y llevar aquello que él pueda necesitar a lo largo de la ruta.

 

Senderismo y Montaña con mi perroHoy en día existen un gran número de artículos perrunos pensados para este tipo de actividades, desde alforjas tipo mochila, arneses reforzados para poder asegurarlo si fuese necesario, botines para protegerle las almohadillas y hasta reflectantes y luces que ayudan a localizarlo. Debemos pensar que a nosotros las botas nos protegen y aíslan del frio de la nieve, de las abrasivas y cortantes lascas o de la excesiva temperatura que cogen las piedras expuestas al sol en verano, pero él por muy hechas que tenga las almohadillas este tipo de condiciones sumadas al kilometraje que recorre a buen seguro pueden causarle lesiones. Igualmente identificar con alguna placa, además de con el chip y hacer más visible a nuestro perro con chalecos o arneses de llamativos colores puede evitarnos algún disgusto. Si nos decidimos a que él lleve su propia mochila ésta en ningún caso debe exceder en un 10% aproximadamente el peso del animal.

 

ComederosLa alimentación y la hidratación es otro factor a tener muy en cuenta dado el marcado metabolismo de los perros. Las energías que nuestro amigo consume, sobre todo si hace frío, son considerables por lo que si nos acompaña a este tipo de actividades no está de más darle un pienso que contenga un mayor aporte energético. Es importante no dejarle comer mucho antes de emprender la ruta y por supuesto llevarle siempre algo de pienso para que pueda recuperar energías al igual que hacemos nosotros. La hidratación tampoco hay que olvidarnos de ella, podemos caer en el error de pensar que con el agua de los arroyos, las charcas o las fuentes que nos encontremos es suficiente y dependiendo de la actividad no es así. Nuestro perro también necesita recuperar sales minerales por lo que no está demás contar con una bebida isotónica para él. Además tampoco es una buena idea dejar al azar o fiarnos de la presencia de agua a lo largo de la ruta, sin olvidarnos del calor que sin duda afectará a las necesidades de agua de nuestro perro.

 

La salud de nuestro perro

 

Como en los apartados anteriores, el sentido común es un buen punto de partida, no exigir o exponer a nuestro perro a esfuerzos o situaciones a las que no pueda hacer frente es algo fundamental para que tanto él como nosotros disfrutemos de la actividad. La edad y estado físico de nuestro amigo y su preparación es algo a tener muy en cuenta. Sin duda nuestro veterinario habitual será un gran aliado a la hora de aconsejarnos e informarnos sobre ello, para poder así adaptar las rutas a sus capacidades y minimizar posibles riesgos o lesiones.

 

El calor o el frío no solo nos afectan a nosotros, ellos también pueden sufrir un golpe de calor o una hipotermia en invierno, de hecho por ejemplo el calor les afecta más de lo que nos podemos imaginar, por ello hidratarles bien y protegerles del frío o el calor es algo que no podemos dejar de lado, si no queremos que un agradable día de senderismo o montaña se convierta en una pesadilla tanto para él como para nosotros.

 

Senderismo y Montaña con mi perroSenderismo y Montaña con mi perro

          La foto es de nuestra amiga Kantina                                                                             La foto es de nuestro amigo Superman

 

Importante sería incluir para él en nuestro botiquín, que siempre deberíamos llevar en nuestra mochila, antiestamínicos que nos den algo de margen en caso de una picadura, una crema hidratante para sus almohadillas y material para poder tratar en primera instancia los posibles cortes o lesiones que se pueda hacer. 

 

Procesionarias, espigas, garrapatas... se vienen a sumar a los riesgos que de por si tiene el medio natural, no hay que olvidar que nuestro perro también tiene sus miedos, que sin duda le generarán estrés y menos seguridad en sus movimientos, además de más cansancio del normal. Pero una vez terminada la ruta los cuidados no terminan, es aconsejable examinarle en busca de posibles parásitos que se pudieran haber agarrado a su piel o su pelo.

 

Reglamentación y limitaciones

 

Actualmente, al menos en España, salvo en los parques nacionales, reservas naturales y en algún que otro espacio concreto no existe una normativa específica, a excepción de la que afecta a las llamadas razas peligrosas.

 

Senderismo y Montaña con mi perro

Es en estos parajes donde, además de otras recomendaciones o limitaciones de paso, es necesario llevar a nuestro perro atado. En el resto de lugares queda a nuestra elección esta circunstancia, aunque no está demás tener en cuenta que no ha todo el mundo le tienen que gustar los perros e incluso a muchas personas les dan miedo. Sin olvidarnos que podemos estar atravesando lugares en los que llevarlos atados contribuye a su propia seguridad. Si nos movemos por el Pirineo tendremos que contar con la restricción que en los parques nacionales franceses afecta al paso con perros, el cual está totalmente prohibido, bajo fuertes multas.

Cada día son más los establecimientos que admiten a mascotas entre sus huéspedes y los refugios, albergues y campings entre otros no son una excepción. Pero al igual que pasa con las diferentes normativas que rigen los lugares por los que vamos a pasar es importante informarse antes, cuando estamos preparando la ruta, para evitar complicaciones innecesarias.

 

Como ya hemos comentado en algún que otro apartado el sentido común impera a la hora de disfrutar del senderismo la montaña o el Camino de Santiago y no es una excepción si queremos hacerlo en compañía de nuestro perro, del cual somos responsables y al que debemos cuidar y proteger de la misma manera que él hace y haría por nosotros, para así poder disfrutar de incontables rutas de senderismo y montaña con mi perro.